Chai, aromático té que ha conquistado por su inigualable sabor

Por: Malinali López

El chai se ha convertido en una de las bebidas más populares del mundo que ha evolucionado con los años, y cuya receta actual dista mucho de la original. Es una bebida tradicional originaria de la India cuya base es el té negro robusto enriquecido con especias como cardamomo, canela, jengibre, semillas de hinojo, clavo y pimienta negra, generalmente servido con leche y endulzado.

Nació hace más de 5,000 años en las cocinas de la medicina ayurvédica, donde los sabios mezclaban diferentes especias que ayudaban a despertar la consciencia y sanar el cuerpo.

Durante el periodo colonial británico la producción de té negro se expandió en la India, por lo que la población local adaptó esta bebida: al té negro le agregaron sus especias tradicionales, leche y azúcar, creando el masala chai que conocemos en la actualidad. Además, esto dio origen a los chaiwalas, vendedores de té que se encuentran en las estaciones de trenes o puestos en las calles, donde la gente se reúne para disfrutar una taza de esta emblemática bebida.

La palabra “chai” es la palabra hindi para “té”, que deriva de “cha”, la palabra china para té, mientras que el término té masala se refiere al té negro con leche, azúcar e infusionado con especias aromáticas. El sabor y el color del chai provienen del contenido de taninos de las hojas de té, junto con la cafeína. No existe una receta única del té masala chai ya que estas varían según las regiones y también entre las familias, quienes mantienen un control estricto sobre su receta. Sin embargo, entre los principales ingredientes podemos encontrar: jengibre, pimienta negra, cardamomo, hinojo, canela, cúrcuma, vainilla y clavo.

Como es el resultado de una combinación de especias y plantas aromáticas, su sabor puede tener notas dulces o picantes. Entre las primeras se pueden identificar aromas a canela, anís o hinojo, mientras que en las segundas encontramos jengibre, clavo o pimienta negra, las cuales poseen un sabor más perfumado, picante y penetrante.

Los dos tés negros más comunes en el chai son el Assam y el Darjeeling, ambos originarios de la India. Desde entonces, el chai se ha expandido a numerosos países y continentes. Actualmente, se pueden encontrar recetas de chai con diversos tipos de té, como el té verde (Japón), la yerba mate (Sudamérica) y el rooibos rojo (Sudáfrica).

Si bien sus sabores recuerdan al otoño y al invierno, su versatilidad como bebida caliente o fría permite disfrutarla durante todo el año.

Beneficios

A los beneficios del té negro el chai le suma las propiedades preventivas de las especias naturales que lo componen. Destacan los efectos antioxidantes, el aumento de la vitalidad, ayuda a prevenir y aliviar los resfriados, cuida el sistema inmunitario, estimula el metabolismo y favorece la digestión. Además, la bebida da un calor interno que, según la filosofía ayurveda, ayuda a la paz mental y a conectar con el presente.

En la cocina

Gracias a su particular sabor, se ha visto un aumento considerable en cuanto a su consumo en los últimos años. Actualmente se puede encontrar disponible en polvos para latte/frappé, concentrados líquidos y bolsitas de té.

Su inigualable sabor lo ha llevado a estar presente en otros ámbitos como la repostería -pasteles, galletas, muffins, bizcochos y cupcakes-, glaseados y cremas para pasteles, rellenos para macarrón, como aditivo para avena, granolas, yogurt, obleas, combinado con chocolates y pastillas para el aliento.

Si bien la versión más popular es el chai latte, en los últimos años también se encuentra disponible en smoothies, batidos y mezcaldo con café (conocido como dirty chai).

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